Face ID fallando en la Key Note , tierra tragame Apple

Apple, como compañía, siempre se ha caracterizado por tomar prestada una tecnología ya existente y mejorarla en sus propios dispositivos. De hecho, Apple siempre llega tarde, pero llega mejor. A pesar de ello, sigue siendo una compañía innovadora y atrevida. Lo demostraron tras la retirada del conector jack para los auriculares, y lo volvieron a demostrar ayer durante la keynote de presentación del iPhone 8, del iPhone 8 Plus y del iPhone X.

El nuevo y espectacular iPhone X cuenta con un diseño renovado, una pantalla OLED, carga inalámbrica… ¿Pero dónde está el Touch ID? No hay. Así es, el iPhone más avanzado de la historia no tiene un lector de huellas. Apple se ha vuelto a arriesgar descartando el lector para incorporar un sistema de desbloqueo mediante el reconocimiento facial. Un sistema cuyo software recibió el nombre de Face ID.

Hay un gran debate circulando por la red entorno a la funcionalidad de Face ID y sobre la retirada de la prestación Touch ID. ¿Qué es más fácil, desbloquear el iPhone con tu cara o con tu dedo? ¿Sería más seguro desbloquear el iPhone con tu voz? Sea como fuere, y dejando las dudas a parte, durante la keynote de Apple saltaron todas las alarmas en relación a la prestación Face ID… Sucedió algo vergonzoso, embarazoso, incómodo.

Así fue el “epic fail” de Apple

El bueno de Craig Federighi saltó al escenario para mostrar algunas de las novedades del iPhone X. Cuando estaba intentando desbloquear el iPhone X mediante la función Face ID sucedió esto:

“AQUÍ ESTÁ EL IPHONE X. AHORA, DESBLOQUEARLO ES TAN FÁCIL COMO MIRARLO, Y DESLIZAR HACIA ARRIBA. Y, YA SABES…. VAMOS A PROBAR OTRA VEZ. ¡HOHOHO…! TENGO UNO DE REPUESTO AQUÍ…”

Curiosamente, Craig tomó otro iPhone X de repuesto para desbloquearlo, y funcionó. ¿Pero por qué había otro iPhone de repuesto? ¿Suele haberlos habitualmente durante las keynotes de Apple? ¿Dará problemas el Face ID? Hasta que el terminal no llegue al mercado no conocemos la respuesta. Lo que sí está claro es que el fallo fue épico y, sí, la verdad es que tiene bastante gracia.