Existen muchos modos de ahorrar en nuestra factura de la luz, os recomendaría empezar por una compañía de luz barata , la cual se preocupa mas de aplicar tarifas justas a su cliente que las compañías mayoritarias.

1) Lo primero que debemos hacer cuando nos proponemos reducir nuestro consumo y, por tanto, nuestra factura, es localizar los aparatos que más consumen y calcular la potencia que realmente necesitamos a diario. Para ello lo que debemos mirar es la potencia que requiere cada aparato y el tiempo que se usa; y sumarlos para averiguar la potencia máxima que realmente deberíamos contratar. Este dato se localiza fácilmente en los electrodomésticos, pues todos suelen llevar una pegatina con este tipo de información.

Una vez obtenido el dato deberemos dar con el factor de simultaneidad, pues lo habitual es que no usemos todos los aparatos a la vez. Si hacemos un uso elevado de nuestros electrodomésticos deberemos multiplicar la potencia por 0,33; pero si apenas estamos en casa y nuestro uso de varios aparatos a la vez es residual lo ideal es multiplicar la potencia por 0,22.

2) Si tenemos la posibilidad, lo mejor será que contratemos una tarifa de discriminación horaria. ¡Importante! Huye de las tarifas planas

Si eres capaz de consumir al menos un 30% de la luz en horario valle (desde las 22:00 horas hasta las 12:00 horas del día siguiente) podrás ahorrarte una media de 80 euros al año en tu factura. Y no, no hace falta levantarse a las tantas de la noche para encender el aparato, basta con que te hagas con un regulador y lo programes para que encienda el electrodoméstico a la hora más barata.

3) Cambiar las bombillas habituales por otras de Led es un consejo que ya hemos escuchado hasta la saciedad y que, sin embargo, no creo que todos hayamos puesto en marcha. Si aún no has hecho el cambio, ya estás tardando. Pero, además, nosotras desde Vida Low Cost os aconsejamos zonificar la iluminación de vuestras casas. Es decir, separar en distintos circuitos los diferentes puntos de luz que tengáis en las habitaciones más grandes de la casa, como puede ser el salón, para que no se enciendan y apaguen de manera conjunta. De esta manera podrás reducir el consumo y utilizar sólo la luz que necesitemos.

4) Evitar el stand by es otro truco que, aunque ya os lo hayamos contado, nunca está de más recordarlo. Y es que es muy cómodo apagar la televisión con el mando a distancia y dejarla en estado de espera, pero no es nada práctico para nuestros bolsillos porque, aunque no sea una exageración, ese aparato sigue consumiendo electricidad en esos ratos de stand by y, por tanto, sigue aumentando nuestra factura mensual.

5) Por último, aunque no menos importante, son los truquillos en la cocina. Si tenéis vitrocerámica, apagar el fuego minutos antes de terminar el cocinado. El calor residual será suficiente para finalizar la receta. Si tenéis horno, podréis usarlo para varios alimentos a la vez. Y si tenéis microondas, nunca lo pongáis encima de la nevera, porque obligaréis a ésta última a aumentar su potencia al tener un aparato que desprende calor encima de ella.